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18 Nov 2008
Admin · 587 vistas · 4 comentarios
ABUSO
QUE HACER FRENTE AL ABUSO SEXUAL DE MENORES?   


- NO ALARMARSE, NI REACCIONAR EXAGERADAMENTE A LO QUE TENGA QUE DECIR EL NIÑO.



- NO CRITICAR AL NIÑO.



- RESPETAR LAS CONFIDENCIAS DEL NIÑO.



- APOYAR AL NIÑO EN SU DECISIÓN DE CONTAR LO QUE HAYA PASADO.



- EXPLICAR AL NIÑO QUE NO HA HECHO NADA MALO.



- ESCOGER LA MAS ADECUADA ATENCIÓN MÉDICA.



- AVISAR A LOS ORGANISMOS DE SERVICIO SOCIAL ADECUADO, TALES COMO LOS DE PROTECCIÓN DE NIÑOS, SERVICIOS PARA LA JUVENTUD, ABUSOS DE MENORES, AVISANDO A LA POLICÍA, ETC.



- TOMAR EN CUENTA LA NECESIDAD QUE PUEDE HABER DE ASESORAMIENTO O TERAPIA DE ALGUNA ÍNDOLE.


 


  SI USTED ES TESTIGO.



DENUNCIE DE INMEDIATO A:



- CARABINEROS.



- INVESTIGACIONES O TRIBUNALES DE JUSTICIA.


   SI UN MENOR DE EDAD LE CUENTA:


- CRÉALE SIEMPRE A UN NIÑO SI CUENTA UNA AGRESIÓN SEXUAL O EXPRESA SU TEMOR, ELLOS NO MIENTEN.



- NO CULPAR A LA VÍCTIMA.



- ACTUÉ DE FORMA COMPRENSIVA Y ACOGEDORA.


  SI NO DENUNCIA USTED SE HACE CÓMPLICE DE UN DELITO”. ¿CUAL ES LE CASTIGO DEL AGRESOR? 


 RECIBE UNA CONDENA DE CADENA PERPETUA O CONDENA DE MUERTE.


  CONSECUENCIA. 


LOS ABUSOS SEXUALES A MENORES ES UNA DE LAS MAS DEVASTADORAS DE MALTRATO INFANTIL, CAUSA DAÑOS FÍSICOS Y SICOLOGICOS PUEDE OCURRIR EN LA FAMILIA A MANOS DE UN PARIENTE O DE UN AMIGO.


  SINTOMAS. 


LOS NIÑOS NO ESTÁN PREPARADOS SICOLOGICAMENTE FRENTE AL ESTIMULO SEXUAL, MENORES DE DOS A TRES AÑOS NO SABEN LO MALO QUE ES ESO O DE CINCO A SEIS AÑOS CONOCEN AL QUE LO ABUSA, SE SIENTE ATRAPADO ENTRE EL AFECTO O LEALTAD PARA ESA PERSONA.



 EL NIÑO O NIÑA QUE ES VÍCTIMA TIENE DE SU AUTOESTIMA UNA OPINIÓN NEGATIVA DE EL MISMO, TIENE UNA PERSPECTIVA ANORMAL DEL SEXO, SE VUELVE RETRAÍDO, PIERDE LA CONFIANZA EN LOS ADULTOS Y PUEDE LLEGAR AL SUICIDIO.



 LA DIFICULTAD DE ESTABLECER RELACIONES CON MAS PERSONAS O MENOS SEAN DE CLASE SEXUAL. LOS NIÑOS QUE LO HAN SUFRIDO, EN EDAD ADULTA ABUSAN A OTROS CHICOS, SE DAN A LA PROSTITUCIÓN O SUFREN PROBLEMAS SERIOS CUANDO SON MAS ADULTOS.



 LOS AGRESORES PUEDEN HACER QUE EL NIÑO ESTE TEMEROSO AL RELEVAR LAS ACCIONES DE SU TEMERARIO.



 LOS NIÑOS QUE HAN SUFRIDO ESTOS ABUSOS Y SU GRUPO NECESITARAN AYUDA DE ESPECIALISTAS COMO SIQUIATRAS, CONSEJEROS DE NIÑOS Y ADOLESCENTES PARA RECUPERAR SU ESTADO ANÍMICO, A SOBRELLEVAR SU SENTIMIENTO DE CULPABILIDAD Y SUPERAR EL PROCESO DE SU TRAUMA. LOS PROFESIONALES DEBEN HACER QUE EL MENOR RECUPERE LA SEGURIDAD EN LOS ADULTOS QUE LO QUIEREN Y AYUDARLO ENTRE TODOS PARA QUE NO SE SIENTAN CULPABLES Y ORIENTARLOS PARA PREVENIR ESTOS ABUSOS ADEMÁS GENTE.



 HAY TAMBIÉN EFECTOS FÍSICOS DE TIEMPO DURADEROS SE SIENTEN ATRAPADOS EN EL CICLO DE EXPLOTACIÓN SEXUAL, SUFREN QUEMADURAS, TORTURAS, PRIVACIÓN DE ALIMENTOS, AIRE Y LIBERTAD DE MOVIMIENTO. TAMBIÉN SE VEN EXPUESTOS A INFECCIONES DE TRASMICIÓN SEXUAL.





11 Nov 2008
Admin · 179 vistas · 4 comentarios
LOS ABUSOS
LOS   ABUSOS
11 Nov 2008
Admin · 173 vistas · Escribir un comentario
ABUSO

Señor director:

El abuso sexual a los niños es una realidad, aquí, más común de lo que muchos piensan. Según encuestas, al menos una de cada cinco adultas y uno de cada diez adultos recuerda abusos sexuales en su infancia. En ocho de cada diez casos reportados el niño conoce a la persona; muchas veces, una de autoridad en quien el niño confía o la ama. Para quien ha sufrido de abuso sexual o una violación, así como para sus familiares, no es accesible la justicia, ya que aún se sigue produciendo en casi todas las instancias sociales un hecho irracional: la inadmisible protección al violador. Así, las víctimas son forzadas una y otra vez, por todas las instancias sociales (muchas veces la familia o la escuela y, en perversa continuidad, la sociedad, las autoridades y las instituciones), a admitir y asimilar con supuesta naturalidad la fatalidad de esa violencia, y hasta con culpabilidad, sin que, por supuesto, se llegue a castigar al violador. En el DF, cada día se reciben entre 30 y 40 quejas sobre maltrato infantil, de las cuales dos son por abuso sexual y 40% de los agredidos sexualmente en esta capital son menores de edad.

De acuerdo con cifras oficiales, 4% de las denuncias por maltrato se deben a abuso sexual. Datos del sitio electrónico del DIF revelan que, entre 1997 y 2003, se registraron 53 mil violaciones a menores, esto es, unos siete mil 600 casos por año, es decir, 21 diarias contra menores de 18 años. A estas otras se suma el hecho de que el sistema de procuración de justicia en el DF no está preparado para atender el fenómeno. La falta de previsiones específicas y de capacitación adecuada lo vuelve duro y traumático para las víctimas. Esto tiene que cambiar. No se puede volver a victimizar a quienes ya fueron victimizados; por eso proponemos, entre otros cambios urgentes, los siguientes:

· Que cuando la víctima rinda su declaración, cuente con el apoyo de personal especializado en la atención sicológica y emocional de menores y, de igual manera, que las diligencias en materia de exploración médica, siquiátrica o ginecológica sean practicadas también por personal especializado en el tratamiento de menores, ya que en ocasiones esto puede resultar aún más traumático para la víctima al revivir los momentos de abuso y sufrimiento. · Que se utilicen medios alternativos como la videograbación para registrar la declaración principal del menor, así como las diligencias, inspecciones y careos, a efecto de evitar toda repetición innecesaria de la información o duplicidad de las actuaciones, pues esta es otra de las causas más frecuentes de la re-victimización. · Que las audiencias de desahogo de pruebas se lleven a cabo a puerta cerrada y en un lugar apto para los menores, de tal manera que no tengan contacto con el inculpado, e incluso abrir la posibilidad de que la ampliación de declaración la pueda rendir desde su casa, con el fin de garantizar su estabilidad emocional. · Que las víctimas o los ofendidos pue-

puedan oponerse a la repetición de peritajes que vayan en contra de su integridad física, sicológica o emocional. · Que el MP o el juez puedan determinar que los menores no estén obligados a presentarse en el sitio de la inspección. · Que en la confrontación o el reconocimiento del presunto responsable se aseguren de que el inculpado no vea, escuche o pueda identificar al menor y, a la vez, tampoco el niño. Asimismo, que no pueda ser presionado de ninguna forma u obligado a señalar a persona alguna como culpable y procurar siempre la salvaguarda de su estabilidad emocional y sicológica. · Que se faculte a toda persona para que pueda denunciar ante el MP delitos como violación, abuso sexual, hostigamiento sexual, corrupción de menores, turismo sexual, pornografía, trata de menores o lenocinio y se reforme el plazo para la prescripción de la pretensión punitiva, pues, en la mayoría de estos casos, los abusados sexualmente en su infancia no pueden denunciar el delito, al no tener la capacidad para comprender el hecho.

Hace falta un clamor que abogue por la defensa de la integridad de las víctimas. Y que la ley recoja la defensa de los derechos más elementales de quienes deben ser protegidos por la justicia, cuando han sufrido una vejación en la etapa de su vida en la que toda la sociedad debería estar volcada al propósito de salvaguardar su esperanza y garantizar su tranquilidad y su alegría. Te invitamos a sumarte a esta voz ciudadana.

Quienes suscribimos demandamos que se dictamine ya la iniciativa de decreto por el que se reforman diversas disposiciones del Código de Procedimientos Penales, el Penal y la Ley de Atención y Apoyo a las Víctimas del Delito, todos para el DF, por la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la Asamblea Legislativa del DF, IV Legislatura.

Atentamente.

Miguel Adame Vázquez, Raquel Pastor Escobar, Mayra Rojas Rosas, Humberto Musacchio López, Rosa Martha Brown, Xavier Martínez Cortina, Maite Reyes-Retana, Erubiel Tirado Cervantes, José Rubinstein W., Martha Delgado Peralta, Margarita Griesbach Guízar, Agustín Basave Benítez, José Manuel Rendón Oberhauser, José Bonilla Sada, Academia Mexicana de Derechos Humanos, Observatorio Ciudadano de los Derechos de las Mujeres de la AMDH, Adina Barrera, Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM, Jaime Antonio García García, Martha Cecilia Reinoso Vázquez, Alicia Fabiola Sánchez Miranda, Lucía Melgar Palacios, PUEG/UNAM, Olimpia Flores Ortiz, Adriana Malvido, Martha Teresita de Barbieri García, Maya López Ramírez, Ma. del Pilar Sánchez Rivera, Mayra Michaus Rivera, Laura Guerrero Horta, Yolanda Guijosa, Magdalena Guerrero Martínez, Mujeres para una Vida Libre de Violencia A.C., Rocío Olvera García, Martha Verónica Robles Félix, Teresa E. Saavedra Vázquez, Leticia Valdés Martel.

(Carta editada por razones de espacio)

Señor director:

El abuso sexual a los niños es una realidad, aquí, más común de lo que muchos piensan. Según encuestas, al menos una de cada cinco adultas y uno de cada diez adultos recuerda abusos sexuales en su infancia. En ocho de cada diez casos reportados el niño conoce a la persona; muchas veces, una de autoridad en quien el niño confía o la ama. Para quien ha sufrido de abuso sexual o una violación, así como para sus familiares, no es accesible la justicia, ya que aún se sigue produciendo en casi todas las instancias sociales un hecho irracional: la inadmisible protección al violador. Así, las víctimas son forzadas una y otra vez, por todas las instancias sociales (muchas veces la familia o la escuela y, en perversa continuidad, la sociedad, las autoridades y las instituciones), a admitir y asimilar con supuesta naturalidad la fatalidad de esa violencia, y hasta con culpabilidad, sin que, por supuesto, se llegue a castigar al violador. En el DF, cada día se reciben entre 30 y 40 quejas sobre maltrato infantil, de las cuales dos son por abuso sexual y 40% de los agredidos sexualmente en esta capital son menores de edad.

De acuerdo con cifras oficiales, 4% de las denuncias por maltrato se deben a abuso sexual. Datos del sitio electrónico del DIF revelan que, entre 1997 y 2003, se registraron 53 mil violaciones a menores, esto es, unos siete mil 600 casos por año, es decir, 21 diarias contra menores de 18 años. A estas otras se suma el hecho de que el sistema de procuración de justicia en el DF no está preparado para atender el fenómeno. La falta de previsiones específicas y de capacitación adecuada lo vuelve duro y traumático para las víctimas. Esto tiene que cambiar. No se puede volver a victimizar a quienes ya fueron victimizados; por eso proponemos, entre otros cambios urgentes, los siguientes:

· Que cuando la víctima rinda su declaración, cuente con el apoyo de personal especializado en la atención sicológica y emocional de menores y, de igual manera, que las diligencias en materia de exploración médica, siquiátrica o ginecológica sean practicadas también por personal especializado en el tratamiento de menores, ya que en ocasiones esto puede resultar aún más traumático para la víctima al revivir los momentos de abuso y sufrimiento. · Que se utilicen medios alternativos como la videograbación para registrar la declaración principal del menor, así como las diligencias, inspecciones y careos, a efecto de evitar toda repetición innecesaria de la información o duplicidad de las actuaciones, pues esta es otra de las causas más frecuentes de la re-victimización. · Que las audiencias de desahogo de pruebas se lleven a cabo a puerta cerrada y en un lugar apto para los menores, de tal manera que no tengan contacto con el inculpado, e incluso abrir la posibilidad de que la ampliación de declaración la pueda rendir desde su casa, con el fin de garantizar su estabilidad emocional. · Que las víctimas o los ofendidos pue-

puedan oponerse a la repetición de peritajes que vayan en contra de su integridad física, sicológica o emocional. · Que el MP o el juez puedan determinar que los menores no estén obligados a presentarse en el sitio de la inspección. · Que en la confrontación o el reconocimiento del presunto responsable se aseguren de que el inculpado no vea, escuche o pueda identificar al menor y, a la vez, tampoco el niño. Asimismo, que no pueda ser presionado de ninguna forma u obligado a señalar a persona alguna como culpable y procurar siempre la salvaguarda de su estabilidad emocional y sicológica. · Que se faculte a toda persona para que pueda denunciar ante el MP delitos como violación, abuso sexual, hostigamiento sexual, corrupción de menores, turismo sexual, pornografía, trata de menores o lenocinio y se reforme el plazo para la prescripción de la pretensión punitiva, pues, en la mayoría de estos casos, los abusados sexualmente en su infancia no pueden denunciar el delito, al no tener la capacidad para comprender el hecho.

Hace falta un clamor que abogue por la defensa de la integridad de las víctimas. Y que la ley recoja la defensa de los derechos más elementales de quienes deben ser protegidos por la justicia, cuando han sufrido una vejación en la etapa de su vida en la que toda la sociedad debería estar volcada al propósito de salvaguardar su esperanza y garantizar su tranquilidad y su alegría. Te invitamos a sumarte a esta voz ciudadana.

Quienes suscribimos demandamos que se dictamine ya la iniciativa de decreto por el que se reforman diversas disposiciones del Código de Procedimientos Penales, el Penal y la Ley de Atención y Apoyo a las Víctimas del Delito, todos para el DF, por la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la Asamblea Legislativa del DF, IV Legislatura.

Atentamente.

Miguel Adame Vázquez, Raquel Pastor Escobar, Mayra Rojas Rosas, Humberto Musacchio López, Rosa Martha Brown, Xavier Martínez Cortina, Maite Reyes-Retana, Erubiel Tirado Cervantes, José Rubinstein W., Martha Delgado Peralta, Margarita Griesbach Guízar, Agustín Basave Benítez, José Manuel Rendón Oberhauser, José Bonilla Sada, Academia Mexicana de Derechos Humanos, Observatorio Ciudadano de los Derechos de las Mujeres de la AMDH, Adina Barrera, Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM, Jaime Antonio García García, Martha Cecilia Reinoso Vázquez, Alicia Fabiola Sánchez Miranda, Lucía Melgar Palacios, PUEG/UNAM, Olimpia Flores Ortiz, Adriana Malvido, Martha Teresita de Barbieri García, Maya López Ramírez, Ma. del Pilar Sánchez Rivera, Mayra Michaus Rivera, Laura Guerrero Horta, Yolanda Guijosa, Magdalena Guerrero Martínez, Mujeres para una Vida Libre de Violencia A.C., Rocío Olvera García, Martha Verónica Robles Félix, Teresa E. Saavedra Vázquez, Leticia Valdés Martel.

(Carta editada por razones de espacio)

Señor director:

El abuso sexual a los niños es una realidad, aquí, más común de lo que muchos piensan. Según encuestas, al menos una de cada cinco adultas y uno de cada diez adultos recuerda abusos sexuales en su infancia. En ocho de cada diez casos reportados el niño conoce a la persona; muchas veces, una de autoridad en quien el niño confía o la ama. Para quien ha sufrido de abuso sexual o una violación, así como para sus familiares, no es accesible la justicia, ya que aún se sigue produciendo en casi todas las instancias sociales un hecho irracional: la inadmisible protección al violador. Así, las víctimas son forzadas una y otra vez, por todas las instancias sociales (muchas veces la familia o la escuela y, en perversa continuidad, la sociedad, las autoridades y las instituciones), a admitir y asimilar con supuesta naturalidad la fatalidad de esa violencia, y hasta con culpabilidad, sin que, por supuesto, se llegue a castigar al violador. En el DF, cada día se reciben entre 30 y 40 quejas sobre maltrato infantil, de las cuales dos son por abuso sexual y 40% de los agredidos sexualmente en esta capital son menores de edad.

De acuerdo con cifras oficiales, 4% de las denuncias por maltrato se deben a abuso sexual. Datos del sitio electrónico del DIF revelan que, entre 1997 y 2003, se registraron 53 mil violaciones a menores, esto es, unos siete mil 600 casos por año, es decir, 21 diarias contra menores de 18 años. A estas otras se suma el hecho de que el sistema de procuración de justicia en el DF no está preparado para atender el fenómeno. La falta de previsiones específicas y de capacitación adecuada lo vuelve duro y traumático para las víctimas. Esto tiene que cambiar. No se puede volver a victimizar a quienes ya fueron victimizados; por eso proponemos, entre otros cambios urgentes, los siguientes:

· Que cuando la víctima rinda su declaración, cuente con el apoyo de personal especializado en la atención sicológica y emocional de menores y, de igual manera, que las diligencias en materia de exploración médica, siquiátrica o ginecológica sean practicadas también por personal especializado en el tratamiento de menores, ya que en ocasiones esto puede resultar aún más traumático para la víctima al revivir los momentos de abuso y sufrimiento. · Que se utilicen medios alternativos como la videograbación para registrar la declaración principal del menor, así como las diligencias, inspecciones y careos, a efecto de evitar toda repetición innecesaria de la información o duplicidad de las actuaciones, pues esta es otra de las causas más frecuentes de la re-victimización. · Que las audiencias de desahogo de pruebas se lleven a cabo a puerta cerrada y en un lugar apto para los menores, de tal manera que no tengan contacto con el inculpado, e incluso abrir la posibilidad de que la ampliación de declaración la pueda rendir desde su casa, con el fin de garantizar su estabilidad emocional. · Que las víctimas o los ofendidos pue-

puedan oponerse a la repetición de peritajes que vayan en contra de su integridad física, sicológica o emocional. · Que el MP o el juez puedan determinar que los menores no estén obligados a presentarse en el sitio de la inspección. · Que en la confrontación o el reconocimiento del presunto responsable se aseguren de que el inculpado no vea, escuche o pueda identificar al menor y, a la vez, tampoco el niño. Asimismo, que no pueda ser presionado de ninguna forma u obligado a señalar a persona alguna como culpable y procurar siempre la salvaguarda de su estabilidad emocional y sicológica. · Que se faculte a toda persona para que pueda denunciar ante el MP delitos como violación, abuso sexual, hostigamiento sexual, corrupción de menores, turismo sexual, pornografía, trata de menores o lenocinio y se reforme el plazo para la prescripción de la pretensión punitiva, pues, en la mayoría de estos casos, los abusados sexualmente en su infancia no pueden denunciar el delito, al no tener la capacidad para comprender el hecho.

Hace falta un clamor que abogue por la defensa de la integridad de las víctimas. Y que la ley recoja la defensa de los derechos más elementales de quienes deben ser protegidos por la justicia, cuando han sufrido una vejación en la etapa de su vida en la que toda la sociedad debería estar volcada al propósito de salvaguardar su esperanza y garantizar su tranquilidad y su alegría. Te invitamos a sumarte a esta voz ciudadana.

Quienes suscribimos demandamos que se dictamine ya la iniciativa de decreto por el que se reforman diversas disposiciones del Código de Procedimientos Penales, el Penal y la Ley de Atención y Apoyo a las Víctimas del Delito, todos para el DF, por la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la Asamblea Legislativa del DF, IV Legislatura.

Atentamente.

Miguel Adame Vázquez, Raquel Pastor Escobar, Mayra Rojas Rosas, Humberto Musacchio López, Rosa Martha Brown, Xavier Martínez Cortina, Maite Reyes-Retana, Erubiel Tirado Cervantes, José Rubinstein W., Martha Delgado Peralta, Margarita Griesbach Guízar, Agustín Basave Benítez, José Manuel Rendón Oberhauser, José Bonilla Sada, Academia Mexicana de Derechos Humanos, Observatorio Ciudadano de los Derechos de las Mujeres de la AMDH, Adina Barrera, Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM, Jaime Antonio García García, Martha Cecilia Reinoso Vázquez, Alicia Fabiola Sánchez

11 Nov 2008
Admin · 459 vistas · 6 comentarios
ABUSO
ABUSOS   DE  NIÑOS
11 Nov 2008
Admin · 217 vistas · 5 comentarios

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